
Una web corporativa es el espacio digital que representa oficialmente a una empresa. No solo comunica quién es la marca, sino que cumple una función estratégica dentro del marketing, la captación de clientes y la construcción de confianza.
Tras los últimos updates de Google, el enfoque ha cambiado claramente: ya no basta con listar secciones o funcionalidades. El contenido debe demostrar experiencia real, utilidad práctica y alineación con la intención de búsqueda del usuario.
Este artículo se actualiza para responder a ese nuevo contexto.
Una web corporativa es el eje central de la presencia digital de una empresa. Su función principal es:
Explicar con claridad qué hace la empresa y para quién
Generar confianza en usuarios que aún no conocen la marca
Apoyar la captación de oportunidades comerciales
Servir como base para acciones de SEO, publicidad y contenidos
Hoy, una web corporativa eficaz no se diseña solo para “estar en internet”, sino para convertir visitas en oportunidades reales de negocio.
La página de inicio debe responder rápidamente a tres preguntas:
Qué hace la empresa
A quién se dirige
Por qué elegirla frente a otras alternativas
Es clave priorizar mensajes claros, jerarquía visual, llamadas a la acción visibles y textos enfocados en beneficios, no en descripciones genéricas.
Esta sección ha ganado relevancia tras los últimos updates de Google, especialmente en negocios de servicios.
Debe incluir:
Historia real de la empresa
Especialización y experiencia del equipo
Valores y forma de trabajar
Enfoque diferencial frente a competidores
No se trata de autopromoción, sino de reducir la incertidumbre del usuario.
Cada servicio debe contar con su propia página, evitando agrupaciones excesivas.
Una buena página de servicio incluye:
Problema o necesidad del cliente
Solución ofrecida por la empresa
Proceso de trabajo
Resultados esperables
Llamada a la acción clara
Este enfoque mejora tanto la conversión como la relevancia semántica para SEO.
El blog sigue siendo una pieza clave, pero solo si aporta valor real.
Google prioriza contenidos que:
Resuelven dudas concretas
Aportan contexto y profundidad
Están actualizados
Demuestran experiencia práctica
No se trata de publicar por volumen, sino de construir autoridad temática.
Las webs corporativas con mejor rendimiento incluyen pruebas de confianza visibles, como:
Testimonios de clientes reales
Casos de éxito explicados
Marcas o empresas con las que se ha trabajado
Esto no solo mejora la conversión, sino que refuerza señales de credibilidad.
El acceso al contacto debe ser inmediato y sencillo.
Buenas prácticas:
Formularios breves
Teléfono visible
Información de ubicación u horarios si aplica
Llamadas a la acción coherentes con cada servicio
Reducir fricción aumenta la tasa de conversión.
Una web corporativa debe cumplir con una base técnica sólida:
Diseño responsive
Buena velocidad de carga
Estructura clara de URLs
Uso correcto de encabezados
Seguridad (HTTPS)
Metadatos optimizados por intención
Estos factores no sustituyen al contenido, pero lo refuerzan.
Algunos motivos habituales de pérdida de visibilidad tras updates de Google son:
Contenidos demasiado genéricos
Textos poco actualizados
Páginas sin intención clara
Falta de señales de experiencia real
Estructuras pensadas para la empresa y no para el usuario
Actualizar una web corporativa implica revisar tanto el contenido como el enfoque estratégico.
Para recuperar tráfico y visibilidad, se recomienda:
Ampliar cada bloque con ejemplos prácticos
Evitar listados superficiales
Introducir contexto actual (negocios, marketing, SEO)
Reforzar el enfoque profesional y estratégico
Alinear el texto con búsquedas informativas de calidad, no comerciales directas
Por último, no podemos olvidarnos del apartado legal; ya que en las webs corporativas es imprescindible incluir todos los datos relativos al cumplimiento de la Ley de Protección de Datos. Siempre que se soliciten los datos de un cliente a través de la página web corporativa es fundamental que este dé su consentimiento explícito para el tratamiento de dichos datos: los usuarios deberán ser informados acerca de cómo la empresa tratará su información. También es imprescindible añadir toda la información relativa al aviso legal, la privacidad y las cookies.
Una web corporativa eficaz hoy no es la que más secciones tiene, sino la que mejor responde a las necesidades reales del usuario y demuestra experiencia, especialización y credibilidad.
Actualizar este contenido con un enfoque más profundo y estratégico permite alinearlo con los criterios actuales de Google y mejorar su rendimiento orgánico a medio plazo.